Primero tendrías que buscar un escenario. Puedes construirlo, también; cómo prefieras. Eres muy capaz, si superas los que yo te he legado, de todas formas, ni se darán cuenta.
Y los protagonistas. Ellos van a vivir en primera persona e intensamente tu historia. Has de ser muy bondadosa. Elige bien. Cada uno de ellos tendrá sólo una oportunidad. Y cada uno de ellos, influirá decisivamente en la suerte de su semejante. De su compañero. O de su rival.
Por supuesto, el argumento. El tema está claro. No hay otro. Pero el argumento...Aquí has de ser perfecta. Ni genial, ni única, ni tan siquiera especial. Pero sí perfecta.
Pon cuidado en la banda sonora. Mucho. Si dudas, ya sabes; que sea de amor. Y si es de amor, ya sabes...que sea en francés.
Por último, tendrás que seleccionar lo más importante de tu historia. Los secundarios. Sí... no me pongas caras...
...Verás, Eva: en esta clase de historias, los actores secundarios son el motor y el alimento. Ellos son los que verdaderamente tomarán decisiones, los que se equivocarán constantemente, los que harán girar el guión inesperadamente y transformarán tu relato muerto y calculado en otro con luces y sombras auténticas, con estrellas, lunas, lluvia, sonrisas, llantos, niebla. Con lo que ellos viven como alegrías o tristezas, éxitos y fracasos, felicidad y sufrimiento, anhelos, despedidas, descubrimientos... Esos "grises" segundones, esos eternos perdedores, llevarán de la mano a tus asépticos, ingeniosos, incólumes e indolentes protagonistas hacia una aventura impensable. En su eterna búsqueda de sí mismos, serán ellos los que parirán la vida.
Hola a todos, después de un descanso se intentará volver a estar por aquí...Espero ponerme al día y leer y comentar, muchas gracias por esperarme y gracias a la primavera por sacarme a empujones de la niebla.
Un beso;)


