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lunes, 26 de abril de 2021

ARRABALES, ARREBOLES









Bajas del último bus en la última hora que te queda antes de que el último arrebol enfrente desaparezca tras las ruinas de la vieja fábrica. El camino serpentea, resbala, otra vez hoy ha llovido. Sopla el viento, otra vez también. Ahí vienen los hijos de Ana con sus bicis y sus sonrisas de lado, en este mundo esquinado todo es o está de lado. Se te acercan los niños de siempre, los perros de siempre, las cucarachas y las ratas de siempre, saludas como siempre. De lado miras, por encima del hombro, al horizonte inclinado que ves todos los días. La respiración se alivia y se acompasa, es territorio conocido. 
Después de tantas horas, de tantos buses, de tantos metros, de tanta gente viva y muerta, parece que haya pasado mucho, muchísimo  más de un día. 
Aminoras el paso, parece que pienses en algo. Parece que pienses en mañana.
Parece que pienses que mañana y hoy van a ser muy parecidos, porque hoy siempre se parece mucho a ayer.
 Parece que pienses en que un día vas a dejar de pensar. A pasarte de largo tu casa, seguir hacia delante, mirar por encima del hombro el poblado, el barro, los restos de coches quemados y las filas infinitas de postes de la luz. 
Tu casa...
Y pasarte de largo tu tele con tu mismo programa favorito de ayer, y tu misma cena parecida a todas, ansiada con el mismo deseo gastado. Pasarte de largo las mismas ganas de llorar escondidas en el mismo rincón.
Todos tus rincones se parecen demasiado.
Atravesar los descampados como quien se ha atrevido a echar a andar por el desierto a lo bobo, sin mirar atrás, ni mirar de lado. O mirar sin ver, quedarte ciega viendo y no  parar hasta alcanzar aquel otro lugar del que te hablaron una vez, dónde nada se parece.




viernes, 31 de mayo de 2019

SIMBIOSIS





Iba a hacer una de las declaraciones de la renta que tengo pendientes, y me he dicho a mi misma..."bueno, puede esperar unos minutos...hago primero un post expres de esos que escribes y elaboras sobre la marcha..y ya". Yo es que soy muy metódica en todo.
Y aquí de nuevos estamos dando hilvanes a lo loco, como en un finlandón fiestero, después de nos cuantos "quitapenas". Yo sé que es la primavera, la que nos hace hacer esta cosas. 

Siempre me acuerdo en primavera de tres: de Thor, de Paradela, y de París. Y en ese orden. Hombre...de más cosas, pero esas tres son constantes en el tiempo y el modo. Y me pongo un poquito trascendente y melancólica...no es para menos; hasta que llego a París. En París, se me pasa.
Fui muchas veces pero recuerdo sobre todo una-la memoria es tan lista-, la que más tiempo estuve y con más intensidad viví. Recuerdo los viajes en tren, atravesando casi toda España y gran parte del paisaje alucinante francés, hasta que vas llegando allá, al Norte de nuevo. Tenía veinte y pocos. 

Veinte y pocos...y la energía de una manada de Ñus en plena estampida, la ilusión de millones de tortugas corriendo hacia su primera ola, y la inocencia de una Papilio machaon en pleno Mayo, sobre su flor favorita.

Viajaba sola. Iba todo el camino mirando el paisaje y escuchando música en mis auriculares. No dormía. No existía esta movida del móvil. "Incomunicada". Dios, que gusto. Y esa primavera (porque debió ser en primavera, de nuevo), sonaban Van Halen vuelta y vuelta, por ahí me dio. 

Que guapa estaba. Espectacular.  Que alegre me recuerdo. La memoria debe ser muy selectiva porque mi tía, me ha dicho que no estaba siempre tan alegre. Con ella, claro, jajjaa.  Me lo pasé como una enana en París esa primavera y ese verano (y lo que pasa en París, se queda en París). Estaba en "On". Conectada con el mundo. Cualquier cosa me parecía que podía ser posible, y cualquier asunto, que podría ser amor. Y sonreía muchísimo, casi siempre.
Creo que cuando somos jóvenes hacemos un pacto con la tierra, con Gaia. Se crea una simbiosis, una de las buenas, en la que saldremos ganando las dos partes. Y vaya que si ganamos. Y ahora entendí que fue para siempre.

Esa parte la estaba perdiendo. Mi simbiosis. Algunos hilillos -uno de ellos se llama Música, otro Naturaleza, y otro Amor, y no en ese orden -me mantenían conectada con esa vitalidad, con todo ese entusiasmo tan insultante, prácticamente, Poder. Querer es Poder, no tengo la menor duda, ahora más que nunca.
Pero, como "la que tuvo, retuvo"...la estoy recuperando. Sólo hay una diferencia.
Ahora sé un poco mejor lo que significa. Como me hizo comprender Thor, y tan sabiamente Paradela...más después la luz y la locura de París...Ahora soy consciente de ella.

Para todos, ...un beso:) Me llama Hacienda, siempre tan oportuna.







viernes, 17 de mayo de 2019

A PESAR DE TODO








Pues aquí seguimos, aunque no lo parezca. Como el sordo del pueblo aquel al que siempre que le preguntaban, "que, fulanito ¿se jode hoy?" ...contestaba, "sí, aquí al sol..."

La vida va pasando con sus menesteres y todas su alegrías y condolencias. Y yo sigo sentada al borde del precipicio, mirando un paisaje espectacular, reflexionando sobre todo lo que me espera cuando me de la vuelta y regrese. Confiada en que de saltar, quedará tiempo.

Al final nunca se salta. Más que nada por la pedazo de hostia que te llevarías, y por si en vez de matarte quedas tonta. 
No sorda; tonta.

De regreso al hogar -dulce, eso sí- pululamos un poco entre las espigas y los grillos que empiezan ya su serenata. A esta hora del día apetece pensar en Las Verdades, que empiezan a hacerse tangibles y a corroborar eso que se nos olvida el resto del día, cuando la luz y el ruido te conducen como a un borreguillo por el sendero, sin que te salgas, sin que te pares. El día es el reino de Las Mentiras. Al principio, por la mañana, acarician y seducen, y lo hacen todo brillar. Más tarde ya parece que rozan, que pinchan y escuecen. Es al atardecer cuando Las Verdades empiezan a asomar su cabecina entre el polvo amarillento del camino, cuando comprendo.

Miro a Humo y me hace mucha gracia; está oliendo el aire. El de Las verdades, ya. Pues ya es ocaso. Y esa mucha gracia verdadera me hace muy feliz.

Y así va pasando. Girando, sucediendo. Se queman. Se consumen los días como una vela primero recta e impoluta. Al final la cera blanca desparramada forma figuras intrascendentes, pero tan bellas....Y ves pasar deprisa una certeza, te saluda y guiña un ojo, pero no se queda: el cielo no  siempre es azul, el mar nunca fue verde, la primavera no es tan corta y las canciones de amor no iban en serio. Así es el día, y el ocaso, y el mar, la primavera -creo que fue en primavera-y el cielo y las canciones. Como les da la gana, a pesar de todo. Que a pesar de todo, son.

Nos alejamos deprisa, muy deprisa,  del precipicio, y me pregunto mientras tanto, verdaderamente intrigada y divertida,  a qué porras le olería el aire a Humo.













sábado, 30 de marzo de 2019

PRIMAVERA







A veces no hace falta decir nada. Cerramos la boca y esperamos, entonces hablan las flores. Poco a poco empezamos a entender. Se escucha más claro a medida que el silencio gana terreno. 

Se oye el viento y el roce de una hoja. Se escucha el cielo, resulta que hay sonidos azules y  blancos. Resulta que hasta las piedras tienen algo que decirnos, poemas de musgo y tierra sin necesidad de tener sentido.

Oímos a lo lejos una risa de catorce años mezclada con la nuestra. Entonces todas aquellas palabras que siempre olvidamos decir empiezan a llover, al fin. 

A veces, no perdemos.








martes, 26 de marzo de 2019

NOTA AL MARGEN







Igual debería dejar de escribir. De soltar unas cuantas letras, dejarlas caer y ver si flotan o se hunden, una detrás de otra, a veces algunas se cuelan en la cola y hay jaleo. 
 A lo que iba. Olvidarme de colocar palabras, con más menos soltura, o más o menos fluidez o gracia...
...O descolocarlas. Soltarlas de golpe, abrir la jaula de un mazazo y allá ellas. Que corran, que vuelen, que derrapen, que se escondan, se amen o se maten.
En lo que andamos. Parar ya de esbozar líneas y curvas que dibujan  pensamientos. De izquierda a derecha. De arriba abajo. Tratar de expresar y decir, o maldecir, gritar o deshacer. 
 El qué. Probablemente, nada. De lo que estamos hechos; de nadas. De muchos vacíos rellenados con paja y espuma de colores, mientras más bulto hagan, mejor.

 Quizá debería dejar de hacer fotos. Dejar de mirar, taparme los ojos y la boca y los oídos como uno de esos monos. Hacer como si no estuviera rodeada de un mundo. Soplar los colores y las comas con tanta fuerza que nunca volvieran. Escoger una isla o quedarme en la que estoy, y vallarla. Subir los muros y poner cerrojos, que nada salga y nada entre. Jamás.

Deberíamos dejar de ser lo que somos y empezar a ser lo que nos dicen, lo que nos manda el tiempo, la gente, los murmullos de los portales, las calles y las redes. Tendríamos que olvidar el mar, su azul, su olor y su sonido, por indignos, por imperfectos, por iletrados, simples y mortales. Por humanos. No volver a pisar nunca una montaña ni sentir el viento ni escuchar al mirlo  ni a los lobos. Zona restringida, sólo personal autorizado...

Claudicar. Darnos por vencidos. Comprender que no sirve de nada perseguir quimeras ni hacer castillos en el aire. Caminar unos con otros y asentir, en la misma dirección, sin retorno. Los mismos grises e idénticas palabras. No cantar, no soñar, no intentar. Tenían razón, es mejor así.

 Pero va y llega ella. La puta primavera. Básica. Espontánea. Con su blanco y su negro y los mil verdes que lleva en cada trenza. Mueve un dedo y ruge el viento, me ofrece la mano entre amapolas rojas, como sangre de millones derramada sobre campos inmensos que se extienden entre un arcoiris y el siguiente. Y me aturde, y me sacude.
 Y me trae de regalo tu recuerdo; porque no tiene sentido común, ni entiende de ironías, eufemismos, metáforas ni mentiras piadosas. 
Ni mentira alguna.
 El mismo recuerdo que todos los días y las noches, de todos estos años, siete ya, y todos aquellos y los demás, se pasea de mi mano sin atarla, liviano, sin parecer que está ahí. Que no se gasta, que brilla más cada vez, envuelto en la fragancia de las flores esas que hacían un mar verde y violeta bajo mis pies y tus patas.
Y me deja -me dejas-bien clarito que, yo, no siempre hago lo que debo. Que lo prometí. Y el corazón lleno de notas al margen.









lunes, 4 de junio de 2018

CUNETAS










Las nubes ofrecen tregua, y la acepto. Salgo pitando con el perro, el perro más pitando que yo, en la esquina freno para que no se embale. Cruzamos la rotonda de la esquina y ya nos metemos en el paseo. Un recorrido habitual, algo temerario, pues solo hay una acera estrecha, y los coches pasan a toda hostia. 
Y,  de pronto, el recorrido habitual se vuelve extraordinario. De un par de días acá, todas las cunetas se han llenado de flores. Son amapolas, malvas, margaritas...El amarillo, el rojo, y el morado inundan los márgenes de la inacabable carretera. Pasamos cerca del colegio, esquivándolo. Los niños chillan igual que las urracas que nos siguen. La hierba está muy alta. Todas las plantas están muy altas. Un cigüeña posada en el tejado del chalet solitario levanta el vuelo. Nos mira desde arriba mientras planea como un ángel que se ha adueñado del tiempo.

A lo lejos aparece él. Lleva el mismo chaleco verde y sobado con muchos bolsos, todos llenos y abultados. Me saluda como todos los días, me guiña un ojo y me pregunta dónde voy, me avisa de que el viento anuncia tormenta; una golosina para el perro aparece por arte de magia en su mano, el perro la coge con cuidado y se la come. No come nada de nadie. Excepto de él. Vive en la cuneta desde hace mucho, nadie se mete con él, y él no se mete con nadie. Tiene un ojo de cristal, y vive de la misericordia humana, como él dice con mucha ironía. Me repite la misma frase que otros días"...aprende a dar pena como los gatos callejeros, morena clara...y desconfía de gente como yo.." Saco dos monedas de dos euros y dos cigarros pero, como siempre,  sólo me coge uno de cada. Se despide con un chasquido estremecedor que sabe hacer con los dos  dedos tullidos de la mano izquierda.

El perro da un tirón cada vez que pasa un coche muy deprisa, yo maldigo. Pero se me pasa al poner los ojos en las flores. Vemos a lo lejos a  Sara. 
Sara es rara. No le gusta hablar. Sólo se acerca, sonríe de vez en cuando; luego se para y da la vuelta.  Vuelve a acercarse y parece que se ríe. Disimula y se pone a coger unas cuantas flores y otras plantas, las guarda en una bolsa de plástico. Pasamos de largo, ella continúa su ritual de giros y vueltas, de idas y venidas.

De regreso los niños ya se han ido del colegio, y las urracas ya no chillan. Vuelvo a verle; me pregunta si he visto a la loca, le digo que sí, y se ríe muy alto. 
" Que bonitas están las cunetas este año...", me da por decirle. Sonríe y su mirada de cristal se vuelve tierna por un momento...Al segundo siguiente contesta socarrón y revenido:
"Es que están muy bien abonadas, las muy putas republicanas...y este año ha llovido a cántaros"

Retumba un trueno en el asfalto recalentado y comienza a llover. Aprieto el paso. Humo vuelve en sí, y se pone muy contento : la calle está desierta, sólo quedan las cigüeñas, el viento moviendo los colores y, además, volvemos a casa.















jueves, 26 de abril de 2018

ESTA CLASE DE HISTORIAS







Primero tendrías que buscar un escenario. Puedes construirlo, también; cómo prefieras. Eres muy capaz, si superas los que yo te he legado, de todas formas, ni se darán cuenta.
Y los protagonistas. Ellos van a vivir en primera persona e intensamente tu historia. Has de ser muy bondadosa. Elige bien. Cada uno de ellos tendrá sólo una oportunidad. Y cada uno de ellos, influirá decisivamente en la suerte de su semejante. De su compañero. O de su rival.
Por supuesto, el argumento. El tema está claro. No hay otro. Pero el argumento...Aquí has de ser perfecta. Ni genial, ni única, ni tan siquiera especial. Pero sí perfecta. 
Pon cuidado en la banda sonora. Mucho. Si dudas, ya sabes; que sea de amor. Y si es de amor, ya sabes...que sea en francés.
Por último, tendrás que seleccionar lo más importante de tu historia. Los secundarios. Sí... no me pongas caras...
...Verás, Eva: en esta clase de historias, los actores secundarios son el motor y el alimento. Ellos son los que verdaderamente tomarán decisiones, los que se equivocarán constantemente, los que harán girar el guión inesperadamente y transformarán tu relato muerto y calculado en otro con luces y sombras auténticas, con estrellas, lunas, lluvia, sonrisas, llantos, niebla. Con lo que ellos viven como alegrías o tristezas, éxitos y fracasos, felicidad y sufrimiento, anhelos, despedidas, descubrimientos... Esos "grises" segundones, esos eternos perdedores, llevarán de la mano a tus asépticos, ingeniosos, incólumes e indolentes protagonistas hacia una aventura impensable. En su eterna búsqueda de sí mismos, serán ellos los que parirán la vida




Hola a todos, después de un descanso se intentará volver a estar por aquí...Espero ponerme al día y leer y comentar, muchas gracias por esperarme y gracias a la primavera por sacarme a empujones de la niebla.
Un beso;)









sábado, 3 de junio de 2017

THE WHOLE OF THE MOON











Me he fijado esta vez en que comencé el blog un 27 de mayo de 2013. Thor nos había dejado ese año, a principios. Despúes de quince juntos. Aunque, ya sabéis que para mí sigue muy aquí.
Nunca me ha dado por los aniversarios; y encima a éste llego unos cinco días tarde.... pero bueno...esta primavera es un poco especial...especialmente capulla. De seca, rara, festiva, insidiosa, inflorida, tormentosa, y llena de chismes sobre lingotes escondidos allá, tras los muros..Y muy alérgica. 
Me lo compensa el agua, a la que siempre trato de acercarme. ...y a la vida sana, como se dice ahora, bueno..a veces, claro. Después de todo, todos los insanos están bien vivos también.
Y me lo compensan los míos....Todos tenemos a alguien. Esta frase, me gustaría que fuera universal. Y no es así;  le dedico la entrada a todos los que no se identifican con "todos tenemos a alguien"...
Y se la dedico a HAL, claro, pues es enorme su frío corazón de ceros y unos; un corazón bueno.
La canción que pongo hoy es una de las favorita de mi hermana. 
Mi Hermana.....
Y las fotos, son para vosotros; podéis reíros. ...es parte del encanto. Las tengo mejores, perdón por la calidad...Pero quiero éstas. 
Que poco hemos cambiado, al fin y al cabo.

Mi primera entrada fue breve, sin comentarios, un título más que original (Presentación) y con una foto de mi Mar Secreto (que está en Pontevedra pero no os digo dónde...), con el horizonte torcido que os haría poner una mueca de dolor, a unos más que a otros. Después de todo, cuando uno está delante del mar, y si no es para hacerle la foto perfecta (que ya se repetirá mañana)....¿quien es el listo que se fija en el horizonte?....
Nadie. Uno sólo tiene ojos y oídos y olfato y toda la sangre de las venas,  para el mar. 
El Mar...

El horizonte ya no lo saco torcido, eso es verdad. Y sigo hacia el Norte, no he perdido el rumbo. Aunque sí me he dado cuenta de que el Norte no estaba ahí cuando lo dejé.....

Va por vosotros:)





"Yo estaba anclado en la tierra

mientras que tú llenabas los cielos.
Yo estaba estupefacto con la verdad,
tú atajaste entre las mentiras 
Yo vi el sucio y lluvioso valle,
tú viste Brigadoon
Yo vi la luna creciente,
tú viste toda la luna.

Yo hablaba de alas,

tú simplemente volaste"















jueves, 18 de mayo de 2017

TE BUSCO






....y no hago mas que rebuscar
paisajes conocidos
en lugares tan extraños
que no puedo dar contigo....


Víctor Víctor , Celia Cruz




lunes, 24 de abril de 2017

C'est la vie









Pues resulta que unos jóvenes se fueron a las montañas a buscar el tesoro que habían allí escondido
Y llegaron al lugar exacto
Y allí no estaba
Pero encontraron otro, algo más pequeño...se lo llevaron, refunfuñando...
Y regresaron con su coche nuevo cubierto de polvo
y su pequeño tesoro tirado en los asientos de atrás.

Al día siguiente comieron con el Mago; y éste les explicó el sentido de la vida. 
Y, claro está...no entendieron ni una palabra

Después de fueron de paseo con el Hada. Ella les regaló el sentido de la vida dentro de una una preciosa cajita cerrada, sin decirles lo que era. Y ellos la colocaron después en su casa, en un lugar privilegiado, al lado del pequeño tesoro de las montañas,  porque adoraban al Hada.
Y, por supuesto, sin tener ni idea de lo que había dentro.


C'est la vie.









Esa misma noche la joven pareja planeó ir de nuevo a las montañas...pero por el otro lado. Dejaron al día siguiente suficiente comida para sus gatos libres, y partieron. Esta vez se propusieron dejar de lado los tesoros, y buscar en las montañas el sentido de la vida.


















Y a vosotros....¿Cuál os gusta más?







Al Mago
Al Hada
A las Montañas

martes, 4 de abril de 2017

SONRÍE







"Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el Universo; y no estoy seguro de lo segundo".

Albert Einstein


Mira a la cámara y sonríe. Normal. Con sus morritos todos llenos de polen. Sobre las frescas flores del romero, bajo el sol casi crepuscular, pero caliente aún.
Y yo le hago la foto, como puedo. Y luego respiro y me paro a pensar en toda la envidia que le tengo. Mejor que envidia, admiración. Y le pregunto si en su mundo hay "tontos". Sin ánimo de faltar, me refiero a los tontos del ciruelo, tontos del nabo, abrazafarolas, tontos a las tres, tontos de noche o tontos de día. Me desahogo un poco, porque su vuelo rápido y certero me dice que no; me mira de reojo, algo extrañado, por si yo fuera tonta también, lo que no sé si es probable, pero sí que es posible.
-Es que, amigo abejorro!!...ay que ver! Pero que cantidad de "tontos" hay en la vida. Porque mira...con los malos, todavía lo llevo...no malos del todo, malillos, quiero decir. Pero no puedo con los tontos; son más malos aún, no tienen límite, son incansables, insaciables,  y además, suelen creer que son muy listos. Y es que a veces me pregunto incluso, al verlos, si se puede ser más "tonto"....Pues sí, amigo, tristísimo, pero sí...mucho más...Es que estoy agotada de "tontura".....Buf, les odio, amigo. A lo que me mira de nuevo de soslayo y me recuerda: eso de odiar es un delito, guapa. 
-Bueno, pues es verdad...pero tú no se lo dices a nadie, porque no eres "tonto"....
Y sonríe de nuevo para otra foto, me tira un beso...y se va hacia los alelíes que crecen a  la sombra. 
Que listos son...Y que listas son las flores, y los árboles, y las hormigas, y los musgos, y las piedras.... Dulce salvación, esta Primavera que está viva y se mueve, que nos regala la Tierra porque se mueve.





jueves, 19 de mayo de 2016

CONVERSACIONES DE MAYO




En realidad en mayo la vida, sin aditivos,  gana el pulso, no da tiempo a la reflexión, ni a la conversación ; o eres o te quedas, o germinas o no; debes decidir, y ser rápida al hacerlo. Oí que la primavera inquiría a estas flores: ¿por qué queréis vivir?....Hace viento, llueve, vuelve a hacer viento, si sale el sol abrasa. Hay torrentes atronadores y el terreno se desliza como un alud asesino sobre vuestras cabecitas de papel. Nada es seguro, y nunca lo será.
Después será aún peor. El verano, la sequía, y por fin la noche del invierno helado abrazará vuestras tumbas de desvanecidos colores. Vuestras descendientes serán distintas, aunque albergáis la fantasía de ser vosotras. Quizás ni siquiera lleguen a sobrevivir.
Dadme cada una vuestra razón para estar aquí hoy, y os será concedido el alba siguiente.

El viento y el silencio bordan su representación teatral;  después hablaron las flores.


Mi razón es la nieve, mi amada me trajo y estaré a su lado hasta el final.




Mi razón es que debo vivir porque aún no he muerto (ahogada)





La mía es la luz






Mía, la belleza






Busco la armonía





Yo seré el color que cada uno desee





Yo soy El Rojo; no pienso perderme las elecciones de Junio












Yo no soy una flor, querida primavera...
 Y estoy aquí desde el invierno. ...le conozco.
Temo todos los albas, y ninguno...
 Ni me interesan los motivos para la vida.... sino la vida sin motivos















domingo, 8 de mayo de 2016

TRAS LOS CRISTALES










Los vecinos de mi madre reformaron su jardín, a su gusto como es natural, y un nidito de mirlos que había entre las tejas escondidas en una antigua y enorme hiedra, se fue a tomar por saco, junto con la hiedra. Yo me pillé un rebote monumental, sin ton ni son, según mi madre, pues los vecinos, los pobres, jóvenes, nuevos, también tenían derecho a reformar su nido que para eso lo pagaron. Si hombre!! ¿sin preguntar a los mirlos? Que estaban antes que ellos...inconcebible. 
El caso es que los mirlos ya tienen nido nuevo, en el jardín de al lado. Del otro lado. Al nuestro sólo vienen a picar las cerezas cuando salen, cosa que fastidia bastante a las cerezas y a algunas personas, no a mí que me empeño en defenderles a contracorriente.Y sin ton ni son, lo sé. Pero con razón de ser. Cerezas comemos de sobra.
En la foto aparece uno de los papás, de hace un mes o así; se la hice tras los cristales, así que no sé si se ve bien del todo. Hoy día están felices y contentos, esperando "como agua de mayo" a que crezcan las cerezas. Cada día se parecen más a sus primos lo mirlos acuáticos. Y yo, cada día, me arrepiento un poquito de haberle danzado tan bien a los dioses de la lluvia. Porque no para de caer agua. Y ya empieza a dar que pensar.

P.D. Tejón...ves? Siempre vuelven, y aunque no sean aquellos, sus nuevos trinos nos vuelven a iluminar las mañanas de la primavera:)









miércoles, 20 de abril de 2016

AMARILLAS






Mira que me gusta a mí que llueva. Que somos agua, del agua venimos y al agua iremos. Que cuando el agua no está, nosotros dejamos de estar. Y que limpito queda todo. Y que bien huele después. Y, por qué no decirlo, que despejado queda el paisaje de mosquitos. Y de moscones.

Pero que pare un poco, por favor. Que sople el viento y se lleve las nubes a dónde haga más falta, que nos vamos a volver patos. O ranas, quien sabe. Porque la evolución ahí está, aunque parezca que no....Igual que una vez se transformó y estiró nuestro miembro quiridio, y nuestros pulmones ganaron la batalla, podríamos volver atrás para poder sobrevivir.

Ah, que tiempos aquellos de la evolución. Todo lo que tuvimos que hacer. Bajar de los árboles, ponernos a caminar. Bastante. Que si el pulgar, que si la competencia "inter" y la otra, la chunga, la intraespecífica. Que si el fuego, que si ahora la cueva no me gusta, que si cazo yo o cazas tú, o los dos o ninguno. El lenguaje, escuchar, ver, tener que entenderse.

Nada emocionante como aquello parece que suceda ya. Ni siquiera podemos soñar con conquistar otros planetas a no ser a través de un viaje organizado. Como mucho, los que lleguemos (o lleguen) a mayores, pensar en conocer Marte, en vez de Venecia. O lo mismo nos mandan para allá con alguna excusa, para ahorrarse pensiones. O por no existir pensiones...

Nada comparable, sin embargo, a plasmar por vez primera un bisonte en la pared virgen de una cueva. Nada como bailar bajo las estrellas alrededor de un fuego hipnótico, tomar brebajes sin copago, bañarse desnudos bajo el agua sin contaminar de una cascada sin que te graben con el móvil.
Nada como no saber ni tener nada. Pero tener que saberlo, necesitar aprender. Necesitar conocer sin que te lo cuenten, Descubrir; eso es. Descubrir por primera vez un color, o una  flor, en tu primera primavera.





miércoles, 13 de mayo de 2015

20 AÑOS











Me aburro. Mi madre recuerda que esta frase en mis labios, era el preludio de una tormenta, podía acabar en catástrofe, o quedarse en dulce agua torrencial cayendo sobre los abrasados y aburridísimos geranios de verano.
Y qué voy a poner, si no son unas flores!!!!....ya que estamos en  primavera. Unas flores salvajes que desean seguir siéndolo, otras más dóciles que quieren ser salvajes...El caso es que hacemos aburrida la primavera-y casi todo.
La amansamos, la retratamos, la vestimos de colores , criticamos su polaridad, le damos la espalda a todo lo que ofrece de verdad, y la convertimos en una pija y políticamente correcta jovencita.
A ella...que tiene millones de años...Y sin embrago, aparenta siempre veinte. Hay muchas cosas más que se pueden hacer en primavera, aparte de ir al parque a oír como berrean algunos, aparte de disfrazarse con ropa de "runnig" o ¿cicling? , aparte de ponerse de nuevo las chanclas horrendas, aparte de renovar el vestuario, hincharse a vitaminas sintéticas, apuntarse a un gimnasio oscuro y lúgubre, aparte de empezar a calcular la pedazo de torta que nos van a meter en las vacaciones...que se acercan peligrosamente...




...Se puede nadar contracorriente con los salmones, volar sobre la Tierra y el Mar a lomos de una abeja, cantar al anochecer con los cucos en medio del bosque, bailar bajo la lluvia en el medio de un trigal verde infinito, bañarse con las ninfas desnudas a la luz de la luna; o volver, siempre volver ...... a galopar con Viento, mi caballo negro, y perseguir, juntos, a cada mariposa de la Tierra durante tres días y mil noches.
Sí, ésta es una de esas veces en que recuerdo que tuve veinte años; igual que la primavera.







Si todo va bien me ausentaré unos días por un viaje...sed buenos:)